Fue el 16 de julio de 1941, festividad de la Virgen del Carmen, patrona de la gente de mar, cuando se inauguró la ermita del Paseo Nuevo, rindiéndose homenaje a los marinos guipuzcoanos que murieron en el Baleares y a cuantos dieron sus vidas en el mar.
Junto a la ermita se colocó una estatua, la de Juan Sebastián Elcano, a cuyo pie había una lápida que decía:
«Juan Sebastián Elcano, hijo de Guetaria, primero que dio la vuelta al mundo. 1476-1526».
También había unas lápidas con las siguientes inscripciones:
«Juan Lazcano. Natural de Lazcano. Héroe de la conquista de Nápoles, aprehensor de César Borgia. Siglos XV y XVI».
«BIas de Lezo. Natural de Pásajes. Héroe triunfador de Cartagena de Indias. 1687-1741».
«Antonio Oquendo. Nació en San Sebastián. Almirante invencible.1577-1640».
«Cosme Damián de Churruca. Hijo de Motrico. Sabio y héroe. 1761-1805».
Uniendo por parejas las lápidas, aparecían escudos de España y rematando cada una de ellas los escudos de armas de su apellido.
Unas salvas indicaron a los numerosos vaporcitos y lanchas que de toda la costa se habían concentrado en la bahía; la iniciación del desfile hacia alta mar, donde depositaron coronas de flores, mientras se rezaba un responso por los marinos muertos en los mares.
A continuación, el P. Vela, comandante del cuerpo eclesiástico de la Armada, ofició la santa misa, ayudado por dos marineros.
Ante el altar estaban las autoridades, presididas por el comandante de Marina señor García Caveda; que ostentaba la representación del ministro de Marina.
Los arrantzales, remo alzado, montaban la guardia ante la lápida que recordaba los nombres de los guipuzcoanos muertos en el Baleares.
La ermita, obra del arquitecto don Ramón Cortázar, se levantó gracias al esfuerzo prestado por la Diputación y su presidente don Elías Querejeta, y el Ayuntamiento y su alcalde don Antonio Paguaga.
Terminada la ceremonia religiosa, el P. Vela señaló el espíritu que había presidido la erección de la ermita en recuerdo de tanto héroe guipuzcoano, fundido en fraternal abrazo con castellanos, andaluces, gallegos, extremeños...«como siempre fueron unidas las grandes figuras de la historia patria».
Cerró la fiesta un desfile de las fuerzas de la Marina, Ejército y los marineros con trajes típicos y las representaciones de los pósitos del litoral.
En la actualidad la ermita ya no existe porque se derribó, y en su lugar se puso un monumento: